

PASO #1
DESASTE DE LAS OFENSAS!

1 Reyes 17:17. Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento. 18. Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿Has venido a mí para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo? 19. El le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y lo llevó al aposento donde él estaba, y lo puso sobre su cama. 20. Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole morir su hijo? 21. Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él. 22. Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió. 23. Tomando luego Elías al niño, lo trajo del aposento a la casa, y lo dio a su madre, y le dijo Elías: Mira, tu hijo vive. 24. Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.
Otras versiones de este mismo pasaje, dicen, referente a lo que la mujer dijo al Profeta:
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18 Entonces la mujer le dijo a Elías: —Profeta, ¿qué tienes en mi contra? ¿Has venido a recordarme mis pecados y a castigarme con la muerte de mi hijo?
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18 La mujer entonces le dijo a Elías:—Tú eres un hombre de Dios. ¿Me puedes ayudar? ¿O viniste aquí sólo para recordarme mis pecados y matar a mi hijo
¿Por qué cuando algo malo nos pasa siempre pensamos que Dios nos está castigando por nuestros pecados? En esa época como ahora, se pensaba que el mal era equivalente a castigo. Un día los discípulos vieron un ciego de nacimiento y le preguntaron a Jesús: ¿Quién pecó, este o sus padres, para que naciese ciego? En tiempos del profeta Ezequiel, los judíos tenían un refrán que decía: “Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes?”
Cuando el niño murió, toda la historia vivida por esta mujer paso por su mente. Recordó en unos segundos todo su pasado. La carga y la culpa se hicieron enormes, y entró la desesperación. Solo escucha sus palabras. Además, esta mujer conocía la muerte. Había visto la muerte de su marido, ahora veía la gente morir a su alrededor a causa de la gran hambre sobre la tierra. De pronto, y sin razón aparente, ve la muerte de su propio hijo. ”Debe ser culpa de mis pecados y Dios me está castigando!” Ella había estado viendo la provisión de Dios al no faltarle alimento a pesar del hambre por la falta de lluvia. Está viendo a Dios hacer una cosa maravillosa, pero todavía no entendía Su carácter; pensaba que Él la estaba castigando por sus pecados.
Pero Dios, que es lento para la ira y grande en misericordia, con Su gran amor con que nos ama, destierra de un solo tajo y para siempre los conceptos errados de la mujer. ¿Cómo lo hizo? Resucitándole a su hijo! Hoy, puedes estar aquí con tu vida casi muerta, tus sueños muertos, tus planes frustrados, tu vida en desesperanza, tu corazón lleno de dolor y culpa y Dios te dice; Yo te amo, y acto seguido resucitará todo para ti. Solo debes venir a Él con total honestidad, como lo hizo esta mujer, y encontrarás no el reproche y el juicio, sino la bondad y la ternura de Dios. Es la mentira de satanás, homicida y mentiroso desde el comienzo, quien te ha desdibujado la verdadera imagen de Dios!
Pero, centrémonos en su frase: “mis iniquidades” Iniquidad significa: “cuando algo ya no sirve más para lo que fue creado”. Tiene que ver con la palabra pecado, que significa errar el blanco. Has visto un electrodoméstico dejar de funcionar por un daño interno? Por fuera se ve igual, pero por dentro ya no sirve más para lo que fue creado. Así es la vida del hombre: creados a imagen y semejanza de Dios y con la capacidad de gobernar cielo, tierra y mar, y sin embargo hundido en el pecado, agobiado por la carga del pasado, estancado por la ira del presente y lo que no puede cambiar y paralizado por el temor del futuro.
La iniquidad proviene de tres fuentes:
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Tus padres, que te aportaron esa condición de muerte en el momento mismo de tu concepción.
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Tu propio pecado, fruto de esa semilla interna de iniquidad.
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El mismo infierno y satanás que solo desean tu muerte y perdición, arrojando sobre ti toda clase de maldiciones.
El objetivo de la iniquidad es destrozarte, incapacitarte, echarte a perder, que no sirvas más para el propósito para el cual Dios te creó. ¿La mejor época para atacarte? La infancia, tu pubertad, los primeros años de tu juventud. Cuando eras incapaz de defenderte, cuando no tenías la fuerza para decir no, cuando en tu inocencia confiabas en los adultos, cuando en tu ignorancia eras presa fácil de los que ya conocían.
Marcado desde niño para que cuando llegaras a ser adulto fueras un fracasado, enfermo e incapacitado para vivir, para dar y recibir amor. Con una baja autoestima tan grande como tu propio ego que te convirtió en un ser prepotente, orgulloso, terco y egoísta.
Es el resultado de la iniquidad adquirida por el pecado de nuestros padres, Adán y Eva. Esa iniquidad nos lleva a pecar contra otros, contra nosotros mismos y contra Dios, atrayendo así las maldiciones y la muerte. Jesús advirtió sobre ello cuando dijo: Lucas 17:1 “Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen!“ Luego añadió: Mateo 24:12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.” Otra versión dice: “12 La gente será tan mala que la mayoría dejará de amarse.”
¿Cómo se manifiesta esa iniquidad? En la maldad humana a través de una sencilla palabra que Jesús utilizo: OFENSA. Recuerdas en el Padre Nuestro, la frase: “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.” Y luego dice: 6:14 “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 6:15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” OFENSA o deuda moral: ¿Qué significa la palabra ofensa? Según el diccionario es la acción o dicho que hace que alguien se sienta humillado o despreciado. Es un agravio o la acción de despreciar o humillar con palabras o acciones, es un insulto dicho o hechos ofensivos. Algunos sinónimos de ofensa son: insulto, injuria, agravio, afrenta, ultraje, humillación, vejación.
¿Cuántos aquí han sido ofendidos? ¿Cuántos aquí han ofendido a otros? ¿Cuántos aquí han visto morir algo o alguien en sus vidas? Y, ¿Cuántos han sentido en su corazón como sintió esa mujer? Hoy Dios te ha traído a Su salón de belleza para limpiar y sanar tu corazón y lo hará resucitando aquello que viste morir. Solo el Espíritu Santo puede dar vida a lo que ya ha muerto. Y él lo hará.
Dos cosas necesitas hoy entender para librarte de las mentiras de Satanás y de la carga de tu pasado y de tus iniquidades así como de las que han cometido contra ti:
1º. Los que te ofendieron carecían de la revelación espiritual necesaria para dejar de hacerlo. No estoy aquí para disculpar al ofensor ni mucho menos para justificar lo que te hizo. Tú tienes razón al sentirte ofendido. Es legítimo tu sentimiento, pero debes entender que quien te ofendió no podía hacer otra cosa diferente contra ti.
Salmo 58:3 Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron. 58:4 Veneno tienen como veneno de serpiente; Son como el áspid sordo que cierra su oído, 58:5 Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea.
Dios los ve como niños que sin remedio hacen lo que dicta su corazón en ignorancia. Recuerdas la historia de Jonas? Dios lo envio a predicar a los habitantes de Ninive, capital de Asiria. Eran hombres muy malos, robaban las cosechas de Israel, tomaban a los jovenes como esclavos, arrasaban con Israel y este empobrecía y moría por cualpa de ellos. Mira como Dios los ve:
Jonás 4:11: ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
Cuando tú te ubicas en la posición de Dios y miras al ofensor como Él lo ve: como infantes que no saben lo que hacen por culpa de la iniquidad sembrada en su corazon!, le quitas la responsabilidad y la culpa al ofensor, y la ofensa pierde su poder destructivo sobre tu corazón.
2º. Esa iniquidad que te fe impuesta por tus padres y por la iniquidad impuesta de otros sobre ti y te llevo a actuar como actuaste por lo cual Dios hoy te declara por la sangre de Jesús sobre ti: INOCENTE, no fue tu culpa. Todo lo que sucedió, todo lo que hiciste respondió simplemente a lo que en tu interior fue impuesto.
Mateo 12:33 »A un árbol se le identifica por su fruto. Si el árbol es bueno, su fruto será bueno. Si el árbol es malo, su fruto será malo. 34 ¡Camada de víboras! ¿Cómo podrían hombres malvados como ustedes hablar de lo que es bueno y correcto? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. . 35 Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón.
Elías si conocía a su Dios, y su primera respuesta fue orar por lo imposible: la restauración de la vida del niño. (vv. 19-23) Cuando su hijo fue resucitado, los ojos de la mujer se abrieron a la verdadera naturaleza de Dios —a su amor, misericordia y poder redentor— y declaró que la Palabra de Dios era verdad (v. 24).
De entre tantas viudas necesitadas de Sarepta, Dios se fijó en una, para que alimentara al varón de Dios. Para que se manifestara el poder de Dios y quedara registro de esta maravilla a todas las generaciones. Habiendo tantas personas necesitadas de diferentes cosas en todo el mundo, Dios se fijó hoy en ti, ¿no es un milagro? Ahora tú fija tu atención en Él y síguele fielmente.
Dios te invita hoy a deshacerte de esas ofensas que te han dejado sin vida. Han taponado tu corazón y la vida no esta fluyendo en ti. Entrega esa ofensa y al ofensor a Dios. Mira la ofensa y al ofensor como Dios los ve y sueltalos de ti. Vive!
A continuación, te ofrecemos un modelo de oración para soltar tu pasado, perdonar las ofensas y ser libre en tu corazón. Fue tomada del libro TRANSFORMACION SOBRENATURAL del Apóstol GUILLERMO MALDONADO:
"Padre celestial, hoy vengo delante de tu presencia como tu hijo/a.
Reconozco que he guardado ofensas y heridas en mi corazon.
Me arrepiento de esa práctica y me aparto de ella.
Ahora mismo, perdono a todo aquel que me haya ofendido, y te pido que tambien perdones mis ofensas.
Tambien muero al "yo", incluyendo toda actitud de egocentrismo que busca condena y venganza cuando alguien me ofende. T
omo la decisión de morir a mi naturaleza pecaminosa para que la vida de Cristo y el Espíritu de Dios puedan dirigir
mis pensamientos y empoderar mis actos.
Me comprometo a pasar al siguiente nivel de madurez. Lo que antes me ofendía ya no me ofenderá más.
No permaneceré como un "bebe" espiritual sino que creceré en gracia y sere mas como Cristo.
Ayudame a caminar en amor y a tener un corazón perdonador hacia los miembros de mi familia, mis amistades y mis hermano/as en Cristo.
Remueve toda ofensa, herida y dolor en mi corazón, Hazme libre!
Recibo tu perdón, sanidad y liberación en el Nombre de Jesus. Amen!
Ahora que Usted ha hecho esta oración, asegurese de acompañarla con un acto de fe que asegure su compromiso. Hable con alguien a quien Usted haya ofendido, o que le haya ofendido a usted, y haga lo posible por restaurar la relación a traves del perdón, la reconciliación y la paz!
Si necesitas ayuda, alguien con quien hablar, consejo y direccion en tu proceso de perdonar, SOLO LLAMA y estaremos alli para servirte!

Parte #2
MIRATE COMO DIOS TE MIRA!
¿Cuándo vas al salón de belleza? Cuando te miras al espejo y no te gusta lo que ves.
Por descuido, falta de tiempo, porque el tiempo ha pasado o sencillamente, porque
deseas algo nuevo. Vas al salón de belleza, te sientas frente al espejo y tras unos
minutos de trabajo por parte de tu estilista, ves una transformación. Sales sintiéndote limpio, renovado,
alegre, guapo… Si estas aquí es porque Dios hizo sentir en tu corazón que necesitas acudir a
El por un cambio, una transformación, quizás no te gusta como eres, o quizás, solo quieres probar algo nuevo…
BIENVENIDO AL SALON DE BELLEZA DE DIOS.
Así como el corazón físico bombea la sangre a todo el cuerpo y lo nutre y sustenta para que se mantenga vivo, de la misma manera, nuestro corazón espiritual bombea a todas las áreas de nuestra vida lo necesario para conservar nuestra identidad y alcanzar nuestro destino. Pero si acumulamos las ofensas, heridas, soledades, desamor, maltrato, traiciones, rechazo, nuestro corazón se tapona y la verdad es que ya no vivimos, solo subsistimos.
¿Como nos libramos de las ofensas? Mirando las cosas desde el mismo punto de vista de Dios:
1º. Esa persona que te hirió no podía hacerte otra cosa que l mal, pues la iniquidad del hombre lo guía. Lucas 6:45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
2º. Dios ve al hombre por mas malo que sea como un niño: Jonás 4:11: ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano DERECHA y su mano izquierda, y muchos animales?
CONCLUSION: Si puedes entender que quien te hirió, robó, abusó o traicionó, no podía darte nada mejor, entonces le quitas la culpa y la responsabilidad; y si puedes verlo entonces como Dios lo ve, entonces te liberas de la ofensa y en lugar de ira, dolor o resentimiento, sentirás compasión, y la compasión fue lo que movió a Dios a enviar a Su hijo par buscar a ti, en medio de tu propia iniquidad y rescatarte de la muerte. No se justifica por ello lo que te hicieron. No fue justo, tu tienes razón, te dañaron sin razón, es legal tu sentimiento, pero de nada sirve guardarlo.
Eres libre. Si te deshaces del pasado, eres libre y eso te hace hermoso. Seguir cargando el pasado solo te daña a ti. Se libre hoy de tus ofensas a Dios por la sangre de Cristo, de las ofensas de otros por medio del perdón y de las ofensas a ti mismo por medio del siguiente paso en el salón de belleza de Dios:
Lo primero que Dios le devuelve al ser humano que se acerca a El arrepentido es la DIGNIDAD. Una vez perdonado, nada le debes a Dios. Vamos a mirar hoy un ejemplo sorpendente en las Escrituras de como Dios nos trata:
2 Reyes 24:8 De dieciocho años era Joaquín cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén tres meses. El nombre de su madre fue Nehusta hija de Elnatán, de Jerusalén. 24:9 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho su padre. 24:10 En aquel tiempo subieron contra Jerusalén los siervos de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la ciudad fue sitiada. 24:11 Vino también Nabucodonosor rey de Babilonia contra la ciudad, cuando sus siervos la tenían sitiada. 24:12 Entonces salió Joaquín rey de Judá al rey de Babilonia, él y su madre, sus siervos, sus príncipes y sus oficiales; y lo prendió el rey de Babilonia en el octavo año de su reinado.”
2 Reyes 25:27 Aconteció a los treinta y siete años del cautiverio de Joaquín rey de Judá, en el mes duodécimo, a los veintisiete días del mes, que Evil-merodac rey de Babilonia, en el primer año de su reinado, libertó a Joaquín rey de Judá, sacándolo de la cárcel; 25:28 y le habló con benevolencia, y puso su trono más alto que los tronos de los reyes que estaban con él en Babilonia. 25:29 Y le cambió los vestidos de prisionero, y comió siempre delante de él todos los días de su vida. 25:30 Y diariamente le fue dada su comida de parte del rey, de continuo, todos los días de su vida.
Jeremías 52:31 Y sucedió que en el año treinta y siete del cautiverio de Joaquín rey de Judá, en el mes duodécimo, a los veinticinco días del mes, Evil-merodac rey de Babilonia, en el año primero de su reinado, alzó la cabeza de Joaquín rey de Judá y lo sacó de la cárcel. 52:32 Y habló con él amigablemente, e hizo poner su trono sobre los tronos de los reyes que estaban con él en Babilonia. 52:33 Le hizo mudar también los vestidos de prisionero, y comía pan en la mesa del rey siempre todos los días de su vida. 52:34 Y continuamente se le daba una ración de parte del rey de Babilonia, cada día durante todos los días de su vida, hasta el día de su muerte.
¿Cuántos tienen 18 años aquí hoy? Pues para ustedes es esta historia. Este es un ejemplo puesto por Dios en medio de las paginas de Su Biblia para mostrarnos el inevitable destilo de un joven que se acostumbro desde niño a vivir su vida sin Dios. Si hoy estas aquí, joven, y no sientes a Dios, si no te interesan las cosas de Dios, si eres insensible a las cosas espirituales, mira desde ahora tu destino: Joaquín reino solo tres meses, tu fiesta te durará poco, lo que el mundo te ofrezca para tu reinado de gloria, diversión y libertad, te durará poco en comparación a la larga esclavitud.
¿Cuantas madres hay aquí hoy? Pues para ustedes es esta historia: ¿Sabes porque Dios permite que la historia registre el nombre de la mamá? Para que sepamos a quien echarle la culpa del fracaso de este rey! La mamá tiene la función de inculcar en los hijos el temor, el respeto y la honra. La mamá es el vinculo entre los hijos y el padre, y así mismo entre lo hijos y Dios. Por eso: madres: es un buen día para revisar tu efectividad en la realización de tu tarea. No es la función de la mamá proveer para el hogar. La mujer multiplica lo que el varón provee, pero ella no es la proveedora. Es la entrenadora.
¿Cuantos padres hay aquí hoy? Pues para ustedes es esta historia. Padres, su vida se repetirá en sus hijos, a menos que Dios intervenga. A menos que tomes las medidas necesarias con el Espíritu Santo de tener un hogar y vivir una vida conforme al plan de Dios. Se recto y tus hijos serán rectos.
¿Cuántos tienen 55 años aquí hoy? Ninguno, pues para todos nosotros es esta historia. El pecado en el hombre nos lleva a la esclavitud, cadenas prisiones, emocionales, espirituales, físicas y económicas. 37 años duró Joaquín en la cárcel, 37 años de soledad, dolor, culpabilidad, iras, enojo, lamento, 37 años para mirar a Dios… y Dios lo miró. Quiero llamar tu atención sobre el orden de las cosas en la historia de Joaquín: El rey
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alzó la cabeza de Joaquín rey de Judá, lo libertó
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lo sacó de la cárcel.
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habló con él amigablemente, con benevolencia,
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hizo poner su trono sobre los tronos de los reyes que estaban con él en Babilonia
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le hizo mudar también los vestidos de prisionero, y,
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comía pan en la mesa del rey siempre todos los días de su vida. Y continuamente se le daba una ración de parte del rey de Babilonia, cada día durante todos los días de su vida, hasta el día de su muerte.
Dios alzó tu cabeza hacia El, te hizo mirar hacia arriba, hacia la cruz, te saca de tu cárcel y prisiones, te habla dulcemente y te dice “Te amo, hijo”, y TE ASIGNA EN LUGAR EN SU REINO! Ese es el segundo paso en el proceso de embellecimiento de tu corazón y tu vida: ENTENDER,
COMPRENDER Y ACEPTAR LA DIGNIDAD CON LA QUE DIOS TE VE Y TE TRATA. El rey primero le devolvió su dignidad, luego si se encargó de sus vestidos y su presentación! Eres un hijo de Dios, por lo tanto eres un PRINCIPE. Por tus venas corre sangre real, la sangre que Jesús derramó en la cruz por ti, cuando esa sangre y esa agua que brotaron del costado de Jesús golpearon la tierra, las cadenas que te ataban cayeron de tus manos y pies. Esa sangre se convirtió no solo en la llave para tu liberación sino en la marca de acceso para sentarte en lugares celestiales con Cristo Jesús. Trasladado de la potestad de las tinieblas al reino de Jesucristo. Libre de satanás, del pecado, del mundo, de maldición y de enfermedad. Libre de ruina y libre del pasado. Porque a Dios no le importa tu pasado ni al mundo ni le interesa tus ofensas. A Dios le importa que estés aquí alzando tu cabeza y mirando hacia adelante y el mundo te necesita libre, sano y salvo. Deja la baja autoestima a la que satanás y el mundo te condicionaron. Eres un PRINCIPE!
No importa tus pasado. Tu prisión quedo atrás. Mírate como DIOS TE VE y OCUPA TU LUGAR EN EL REINO. Moisés fue un asesino y Dios le abrió su prisión y lo puso como el libertados de una nación: mas de 2.5 millones de personas, durante 40 años guiadas a tomar posesión de una nueva tierra, Saulo de Tarso, un perseguidor a muerte de la Iglesia y los cristianos, su prisión fue abierta, Dios le salió al encuentro y lo puso como el evangelista del mundo entero, hasta entonces conocido. Hoy tu yo tenemos el evangelio porque el Apóstol Pablo llevó la buenas nuevas de la salvación de Cristo al Roma el corazón del imperio y hasta España y toda Europa, de donde vinieron nuestros colonizadores. Y así podría quedarme mostrándote como el pasado de los grandes hombres de la Biblia solo fue el trampolín y el medio por el cual Dios levantó hombres y mujeres para Su gloria y para afectar este mundo.
Tu y yo tenemos la dignidad del Rey y hemos sido llamados a dejar huella en los corazones de quienes nos rodean, no cicatrices! Así que hoy Dios te invita, si ya te deshiciste del pasado, empieza a mirarte con la hermosura, dignidad, altura, carácter y futuro con el que Dios te mira. La Biblia dice en Romanos 8:29: Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Génesis 41:51 Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo,
y toda la casa de mi padre.
41:52 Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.
No habrá Efraín (fruto) en tu vida, si primero no hay Manases (olvido del pasado). Tu corazón seguirá feo, oliendo mal, produciendo muerte, si no te despojas del pasado. Y entonces vendrá el fruto, vendrá tu Manases, vendrá la vida, seguirás tu llamado, encontraras tu identidad, vivirás en dignidad. ERES HIJO DE DIOS… DISFRUTALO!
Esto te libra de la pobreza de la baja autoestima, la inseguridad, el temor, la soledad, el rechazo, el desamor, la falta de sentido de pertenencia, el complejo de inferioridad, el menosprecio…
EN EL ESPIRITU DE DIOS TIENES TODO!`
